Una luciérnaga azul y tú,
¿no ves que hay una luz
en el fondo de
mi corazón?

{I. Ferreiro y Q. González}


Darse cuenta







Me levanto por la mañana.

Salgo
de mi casa.

Hay un socavón en la acera.
No lo veo
y me caigo en él.

Al día siguiente
salgo de mi casa,
me olvido de que hay un socavon en la acera,
y me vuelvo a caer.

Al tercer día
salgo de mi csa tratando de acordarme
que hay un socavón en la acera.
Sin embargo,
no lo recuerdo
y caigo en él.

Al cuarto día
salgo de mi casa tratando de acordarme
del socavón en la acera.
Lo recuerdo y,
a pesar de eso,
no veo el pozo y caigo en él.

Al quinto día
salgo de mi casa.
Recuerdo que tengo que tener presente
el socavón de la acera
y camino mirando al suelo
y lo veo y,
a pesar de verlo,
caigo en él.

Al sexto día
salgo de mi casa.
Recuerdo el socavón en la acera.
Voy buscándolo con la mirada.
Lo veo,
intento saltarlo,
pero caigo en él.

Al séptimo día
salgo de mi casa.
Veo el socavón.
Tomo carrerilla,
salto,
rozo con la punta de mis pies el borde del otro lado
pero no es suficiente y caigo en él.

Al octavo día,
salgo de mi csa,
veo el socavón,
tomo carrerilla,
salto,
¡llego al otro lado!
Me siento tan orgulloso de haberlo conseguido
que lo celebro dando saltos de alegría...
Y, al hacerlo,
caigo otra vez en el pozo.

Al noveno día,
salgo de mi casa,
veo el socavón,
tomo carrerilla,
lo salto
y sigo mi camino.

Al décimo día,
justo hoy,
me doy cuenta
de que es más cómodo
caminar
por la acera de enfrente.


Jorge Bucay




Porque el ser humano es el único animal que tropieza 1000 veces en la misma piedra.
Y es que tenemos esa irremediable necesidad de obcecarnos con aquello que nos hiere.
Creo que ya me he caído en el pozo demasiadas veces... ahora tomaré el camino fácil. Aunque me llamen cobarde
.



¡Feliz décimo día para todos!



38 personitas iluminadas:

Juan Rodríguez Millán dijo...

No tienes por qué ser cobarde por tomar el camino fácil... A veces, simplemente, estamos cansados de lo que nos exige el difícil...

bimbonocilla dijo...

Basta de darse de leches!!

Así me gusta... feliz décimo día Guapa!!! y ánimo... pq quizás no es tan fácil.

lobezno dijo...

Bueno, al décimo día irás a la acera de enfrente, mirarás atrás para pegarle un vistazo al socavón, y te darás de bruces con una farola. Hay que esperar al undécimo.

(¡¡Dios mío, qué hago siguiendo la corriente al Bucay este!!).

Un beso.

maría simó dijo...

tú sabes que yo soy partidaria del décimo día y de la acera de enfrente. no es cobardía cariño, es pragmatismo. basta de flagelaciones, vamos todos a la orgía! XDDD

(K)mira que eres bonita!

@ngelito dijo...

Me encanta Bucay, y no podía ser menos esta cuento suyo.

Es cierto que tendemos a tropezar varias veces con el mismo obstáculo para aprender. Y lo peor de todo es que los obstáculos los creamos nosotr@s mism@s.

Un beso

Ximena y Álvaro dijo...

madre mía, este cuento es uno de mis preferidos de este hombre, refleja muy bien lo que dices y una realidad como un templo: el hombre es el unico animal que tropieza mil veces en la misma piedra.

Es una especie de masoquismo irresistible.

Pero por suerte siempre tenemos una acera, un camino por el que caminar más fácilmente. Es el que debemos seguir y tampoco pienso que sea cobarde hacerlo.

Un beshito xiki!!

moonlight dijo...

buenísimo!

moonlight dijo...

y por cierto, mejor cobarde y feliz, que valiente y triste...

Anónimo dijo...

Yo no tropiezo con socavones, pero si que toque con el dedo um plato ardiendo, me quemé, y volvi a tocarlo....me volví a quemar, y seguí insistiendo.....ainnss señor, menos mal que estaba buena la tortilla :P:P (te acuerdas :))
besis chula¡¡

Camille Stein dijo...

feliz décimo día...

ese socavón se estaba convirtiendo en una pesadilla

no creo que sea cobarde evitar los obstáculos... de todas formas por la acera de enfrente también se llega al mismo sitio

un beso

ave fénix dijo...

Yo creo que por la acera de enfrente tambien caeré, pero me levantaré y de eso se trata de caerse y despues tener el corage suficiente para levantarse y seguir caminando...Pero con un poquito más de experiencia.

Bonito blog el tuyo también, te devuelvo la visita y volveré..
Un beso.

PANTERA dijo...

http://portugraciamispoemas.blogspot.com/

espero me visites


la rima es tan extraña
la pregunta tan de su peso
es que no puede ver
el que de su cuerpo es preso

BELMAR dijo...





«Somos una especie de cebra que divaga entre el cambio hacia lo desconocido y el retorno hacia lo mismo. La metamorfosis de nuestro ser trae el blanco-negro tatuado en la piel, la búsqueda y el desacierto de la mortalidad.» Belmar

€_r_i_K dijo...

A veces deberiamos de preguntarnos quien pone las piedras en las que tropezamos, porque caminando, pensando en todo menos es tí mism@, errar es fácil......

Anónimo dijo...

Creo que ya te lo dije en una ocasión... pero lo vuelvo a decir: ¡qué pies tan preciosos! ...Y sigo viendo en el fondo, no una roca, sino el mar (pero esto me pasa mucho: creo ver un mar que me invita a nadar y bucear, salto para zambullirme en él... y ¡plas! tortazo... me topo con una roca que frustra mis deseos...).

Respecto a la historia de Bucay..., ¡yo lo que haría es tirarme de cabeza al socavón! ¿...Por qué? Pues, primero, porque ser de la acera de enfrente es ser mariposón (cosa que respeto mucho... pero no va conmigo, ¡qué le voy a hacer!); y segundo, porque te puedes llevar alguna grata sorpresa entrando en el socavón: puedes descubrir un tesoro que escondieron piratas mucho tiempo atrás, o encontrarte la billetera que se le haya caido a alguien... o conocer a alguna guapa chica que haya caido también en el socavón :p

Dichas estas chorradas a altas horas de la madrugada, te mando ánimo y te deseo suerte con los exámenes.

¡Un beso!

eva lluvia dijo...

Gracias, cielo, por ese décimo día tan inteligente...

un besito

Sophiste dijo...

menos mal que ha llegado el décimo dia , lo esencial es llegar no ?

bisou

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola:
Bucay siempre nos hace pensar. Me he desesperado buscando el final. Este es uno de los trucos que utiliza la literatura para engancharnos.
Cierto, nos caemos mucho y tropezamos con la misma piedra, es cierto, o bueno, con todas las piedras del camino. A veces aprendemos a no tropezar con esa con la que ya hemos tropezado, pero no nos damos cuenta que esa otra piedra también nos hará caer.
Luego, quiero decir que me ha llamado mucho la atención que dijeras eso de que: "A pesar de que te digan cobarde".
Es curioso que nos preocupe tanto lo que digan los demás. A veces, antes de pensar si lo que hacemos está bien o mal, pensamos en qué podrán pensar o decir los demás de ello. Habría que reflexionar sobre esto. Besitos:
Tadeo

Alas de Mariposa dijo...

Muy cierto, tropezamos demasiadas veces con las misma piedras. Sera que somos despistados o tenemos miedo de probar nuevos caminos?

Me encanto!!!

Asrham Rayeuk dijo...

No creo que sea cobarde intentar otro camino, total, todos los caminos llevan a Roma.

Pero recuerda que un de los mas grandes estrategas del mundo dijo: ...en la guerra con las mujeres, es la unica que se gana huyendo de la batalla.

Y creo que esa frase es totalmente aplicable a una cuestion sin generos.

Suerte!

Anónimo dijo...

Dice el dicho, si te caes siete, levantate ocho!
bendita curiosidad humana quizas!
un abrazo.

Bethania dijo...

luciernaguita!!!, haz lo que te haga feliz siempre y cuando no te dañe, a veces uno se engaña y ya es un deseo tropezar con la misma `piedra.
un abrazote!

El Secreto Del Mundo dijo...

Somos imperfectos, tanto que... volvemos a caer siempre en los mismos errores, y el reconocer esos errores es lo que nos hace crecer, saltar hasta la acera de enfrente...
Precioso cuento el de bucay, me encanta..
Besos

josé javier dijo...

...O no salgas de tu casa...

Me ha gustado tu reflexivo post, amiga mía.
Un saludo. J.J.

victor Rocco dijo...

Hola amigos los invito que se unan a la familia de tierra de letras sur y que conoscan mi ultimo texto "La otra" los espero seran bien venidos.

celemin dijo...

Bueno, todos somos un poco cabezotas... :-)
Pero hay que verlo como un deseo de superación personal, aunque las pruebas sean pequeñas...

Audrey dijo...

A veces rendirnos, es lo más valiente que podemos hacer.

Mucha suerte, preciosa!

Butterfly dijo...

Me hizo tan bien leerte hoy! tan pero tan bien! que solo me resta agradecerte por la sensibilidad para comaprtirlo con quienes necesitábamos leerlo justo ahora, pintado en celeste con fondo de mar...un beso grande.

GlamToday VideoTop dijo...

ME GUSTA BUCAY
MUY BUEN POST¡

Mónica dijo...

Hola buenísimo. No creo que nadie te llame cobarde por querer facilitar un poco la vida... siendo ésta tan complicada.

Bsss. Nos vemos.

Paranoide aliterado dijo...

No conocía al tal Jorge Bucay, pero sí de lo que habla en este cuento... Me recuerda a una cosa que escribí
"El horror está en la presunción de que todo encarcelado actual pensó en el pasado como yo. En que todas las trampas para conejos están más que localizadas en el bosque, y a pesar de ello son tan eficaces como siempre"
Bueno, supongo que todos alguna vez pensamos algo parecido. Estamos hechos con el mismo delirante patrón.

1 saludo alucinógeno, luciérnagaazul (por decir algo)

ElRinconDelTaradete dijo...

Como dirian los de cruz y raya: Bucay, ¡ERES MU TONTO!.

Chocolat Soul dijo...

Como te han dicho por ahí que elijas el camino fácil por una vez no te hace cobarde sino una valiente, al fin abriste los ojos y saltaste tu propia barrera. Muchos deberíamos seguir tu ejemplo.
Un besazo, a pesar que Bucay no es muy de mi agrado tiene buenos consejos!

Marta dijo...

A veces el camino más fácil, no es el más fácil. Y curiosamente a veces el camino más difícil, no es el más difícil.

Me hizo sonreír.

Un abrazo.

Pipa Hidraulica dijo...

que pozo jodido.....
No es mejor buscar una pala y llenarlo de tierra??
noooo.... ya se te vas a olvidar de llenarlo y te caes de nuevo cuakkk

Unknown dijo...

Me ha encantado este relato-poema... sobre todo el final... lo de la acera de en frente. Y es que es cierto, no es que seamos el único animal que tropezamos 2 veces con la misma piedra... sino que tropezamos 1000 como bien dices. En la propia definición del ser humano está la tozudez y el errar, sino seríamos máquinas, no?... Un saludo grande,

Anónimo dijo...

No me gusta nada Bucay :)


Pero sí, sí... Siempre resbalamos...
Somos figuritas imperfectas.

Rober C. Orellana dijo...

Nos tropezamos mas de mil veces porque nos gusta ver como logramos pasar ese socavon. Ver como sobrellevamos todos los obstaculos y fracasos. Como le decia a mi amiga esta tarde: Todo por el azar, eso me gusta de el, porque asi me gusta ver a la vida, y q ella me vea asi, por azar
y asi como muchas veces pienso, q todo es un azar, a vos te creo que fuiste mas certeza que suerte o q destino, ya venias y yo solo te espere... Gracias por la inspiracion.
BUena Fortuna