Una luciérnaga azul y tú,
¿no ves que hay una luz
en el fondo de
mi corazón?

{I. Ferreiro y Q. González}


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Soy lo que decido ser







La risa es del disolvente universal de las preocupaciones




La felicidad siempre está más cerca de lo que imaginanos,
aunque la busquemos lejos.
La felicidad está en el perfume de las cosas bien hechas,
en el vivir sin miedo a elegir,
en la pequeña ventana que se nos abre al cielo,
al inmenso cielo,
que siempre será, eternamente, más grande que la ventana que se nos abre,
y eso me tranquiliza.
La felicidad está en sentirnos en paz
juntos a las personas que amamos.


La felicidad no se busca, se encuentra,
porque la felicidad, está en ti.


TÚ ERES TU PROPIO CAMINO.

SI TE ERES FIEL,

ALLÍ DONDE ESTÉS

TE ENCONTRARÁS SIEMPRE

SONRIENDO.





Felicidades que no cuestan nada





FELICIDADES QUE NO CUESTAN NADA


Silbar como silbaba papá al afeitarse,
observar a un niño que escribe en su cuaderno,
la lluvia sobre el parabrisas (mejor si es invierno),
tratar de completar esos recuerdos esquivos
que siempre se desvanecen en mitad del camino.
Buscar en la playa piedras con forma de corazón,
apostar a juegos nuevos,
evocar el sabor de la uva chinche,
hacer Kaleidoscopios con el son en las pestañas,
colocarse junto a una mujer hermonsa,
comparar todos los verdes de estos árboles,
abrir un libro recién impreso y olerlo,
hacerme el muerto tendido en la arena,
regalar algo propio,
hacer sonar monedas en el bolsillo,
oír los latidos del corazón antes de dormir,
decirte que te quiero cuando menos lo esperas.




El gran Mario Paoletti.









Realmente es terrible el saber que hay tantas pequeñas cosas que no valoramos.

El ser humano es egoista y avaricioso por naturaleza. Siempre queremos más y no somos capaces de darnos cuenta de que en realidad, todo es mucho más sencillo, todo está ahí... esas pequeñas emociones, esos grandes sentimientos, esa canción que nos transporta a otros lugares a otros momentos, el azul del cielo, la gran inmensidad del mar, el calor de la arena y el olor de un jardín en primavera, un besito inocente en la punta de la nariz, una sonrisa amable de un desconocido, una caja llena de recuerdos de ayer, una carta, un anillo...

La ansiada felicidad del ser humano no está en extrañas fórmulas que unos cuantos excépticos intentan descifrar... sino simplemente, en todas estas pequeñas cosas.